Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

4 febrero, 2019

Escoge tus batallas

Con el tiempo, los padres aprenden que no pueden vivir peleando con sus hijos para que estos cumplan con determinados deberes. Cada niño tiene sus propios gustos, inclinaciones o realiza actividades con mayor o menor entusiasmo o eficacia. Dependiendo de cada etapa del desarrollo, cada hijo será más o menos proclive a hacer sus tareas escolares, cuidar por sí mismo de sus bienes, ordenar su cuarto, comer sanamente o simplemente bañarse. Los padres están ahí para formar el hábito a punta de repetición por años, pero cada padre sabe que tiene que establecer algunas prioridades. Si no se escogen las batallas, el desgaste puede ser fatal para ambas partes.

Lo mismo pasa en la política y esta semana trae un ejemplo interesante. La Comisión de Constitución tenía que emitir un dictamen para que tengamos un nuevo sistema de nombramiento, ratificación y destitución de jueces y fiscales. El pasado 9 diciembre, el país en abrumadora mayoría votó esta importante reforma constitucional. Para el fujimorismo, el referéndum fue una derrota política y la Presidenta de la Comisión, Rosa Bartra, iba a cobrar revancha. Se dedicó a empollar el proyecto. El Presidente del Congreso alargó la legislatura que vencía en diciembre hasta el 30 de enero. La señora Bartra siguió sentada sobre el proyecto. Cambió la correlación de fuerzas en el Congreso y se le dio un ultimátum. Si la Comisión de Constitución no emitía dictamen, bastaría con el de la Comisión de Justicia que ya estaba listo para debatirse en el pleno.  El objetivo de obstruir fue destruido. Bartra escogió mal su batalla. Pero se recompuso y emitió un dictamen repleto de trucos. Le dijeron que no. Volvió a perder.

En este punto, el viernes, con un Congreso harto y a sabiendas de la imperiosa necesidad de tener la Junta Nacional de Justicia (JMJ) lo antes posible (el Consejo Nacional de la Magistratura fue removido en julio) Bartra logró que se aprobaran buena parte de los trucos que metió a la ley y que en resumen no garantizan la solvencia moral o la honorabilidad de los 7 abogados miembros de la JNJ.

De otro lado, la propuesta del gobierno incluía una cuota de participación femenina en la Junta. La propuesta no fue aprobada en el dictamen “consensuado” y la ley se aprobó sin este requisito. La izquierda de Nuevo Perú se la jugó en este punto y escogió una batalla que sabía iba a perder. Lo notable es que perdió una votación, pero ganó una bandera. A veces, en política, eso es todo lo que necesitas. Si hoy se le pregunta al público, ¿cuál es la bancada que defiende la participación de las mujeres en puestos públicos?, sin lugar a duda, no será el fujimorismo. Como la bandera de la lucha anticorrupción, de la cual se apropió Vizcarra, la bandera de la causa de las mujeres es una tremenda bandera política. Si algún candidato al 2021 la monopoliza, en un ambiente de violencia exacerbada contra las peruanas, puede contar con su voto. Que no se diga que no se advirtió: a este paso, el voto femenino lo va a ganar la izquierda.

El Presidente Vizcarra ha saludado la aprobación de la ley, pero algunas voces le piden que la observe. Se ha permitido que sean miembros de la Junta Nacional de Justicia abogados con militancia política, procesados no condenados y hasta dueños de academias de preparación para ser juez o fiscal. El Comité de selección, conformado también por 7 autoridades, ha logrado su secretaría ejecutiva perpetua, aunque sólo tengan que escoger miembros cada 5 años. Estos trucos de Rosa Bartra han causado protesta. ¿Qué debe hacer un Presidente que carga con la bandera anticorrupción como estandarte de su acción política?

Esta no es la ley que el Ejecutivo quería, no cabe duda. Pero, ante este escenario, ¿qué batalla escogerá Vizcarra? De un lado, sin ley, no puede empezar la reforma de justicia que es urgente. Pero del otro, si los 7 miembros que resulten elegidos, como resultado final del proceso, son del perfil del “doctor Rock” nada se habrá logrado.

Vizcarra rechazó la bicameralidad, que él propuso al país, cuando la misma Rosa Bartra le metió el truco de recortar sus poderes al impedirle hacer cuestión de confianza. Todo el país lo escuchó y por culpa del fujimorismo el Perú no tiene hoy un proceso para regresar el 2021 a dos cámaras. El Presidente escogió bien su batalla y ganó.

Hoy, todo hace pensar que el Presidente promulgará la ley de la JNJ sin observarla. Pero, puede escoger que no. Tendrá que escoger, otra vez, sus batallas.  Y nunca se sabe el resultado antes de pelearlas.

 

Columna publicada en el diario La República el domingo 3 de febrero del 2018

 

 

 

 

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