Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

8 mayo, 2017

Lo mismo, otra vez

Hay días en la política peruana que son irrepetibles. Pero son los menos. En los demás, la chatura de su elenco estable no puede abrir un abánico mínimo de temas de interés nacional. Van sobre lo mismo, una y otra vez.

¿Cuantas veces ya he explicado que no se puede indultar a Fujimori «a sola firma» presidencial como propone Luis Galarreta hoy? No sé, ya perdí la cuenta. Y Galarreta, a pesar de la fe del converso que hoy exhibe, también sabe que es jurídicamente imposible. Lo sabe. Lo tiene que saber. Este es su tercer periodo parlamentario.

Entonces, en lugar de explicar, una vez más porque no se puede indultar a Alberto Fujimori, tratemos de entender la racionalidad política en esta historia recurrente. Primero, aquí la que la que corta el jamón es Keiko Fujimori. Los demás están de meritantes para lograr que ella les de la Presidencia del Congreso, cargo que, por razones que me son difíciles de entender, ambicionan.

Segundo, Keiko Fujimori no quiere discutir un arresto domiciliario. No lo quiso, y me consta, desde el Congreso pasado. Alberto Fujimori lo pidió en un habeas corpus que fue denegado porque no hay ley que lo permita. Pero que lo pidió, lo pidió. Así que no vengan con que nunca estuvo interesado. Su ex abogado Paco Castillo presentó el recurso. La que no quiere que vaya a su casa es su hija.  El cuento de la pureza de la ley y que no quiere promover leyes con nombre propio no se lo cree ni su papá que esta desesperado por salir de cualquier forma de la Diroes.

Entonces, ¿cómo hacer para no parecer la hija mala? Pues lanzando a su bancada a pedir un imposible jurídico y luego victimizarse argumentando estupideces con términos despectivos como que los «caviares» y otras fuerzas «radicales» impiden la libertad de su padre. Lo que impide la libertad de su padre es la ley que ellos mismos aprobaron, prohibiendo el indulto para el delito de secuestro. Para modificar eso, ¿no van a presentar proyecto de ley? Mutis.

¿Por qué Keiko Fujimori no quiere que su padre vaya a una casa particular? Vaya uno a saber las cuitas de una familia disfuncional, pero, en términos políticos, un indulto a Fujimori – si eso fuera posible – la saca a ella de la historia, porque para los fujimoristas ella es un sustituto del padre. Si el padre esta disponible, ¿por qué postular a la hija? En el otro caso, un arresto domiciliario, no permite a Fujimori postular, pero si le permite mandar y ser el líder de su partido. Eso, le quita poder real a ella.

Esa es la razón por la que ordena imposibles. No hay otra mejor explicación. Ante esto, los voceros del gobierno no deberían pisar el palito como lo hacen.

De otro lado, ¿cuantas broncas más va emprender Alan García contra Ollanta Humala y su esposa? ¿Cuantas veces más los Humala le van a responder? Tenemos mas de 10 años de manipulación y campañas de García frente a un par de neófitos políticos que han sido un bocadito poniéndose en bandeja una y otra vez. La culpa la tienen ellos, también, por no responder lo que había que responder en su momento.

Esta última resurrección de Madre Mía, por enésima vez – al margen del resultado de la investigación fiscal – ¿de que mano viene si no es de la Dirandro durante el gobierno de García? ¿Y quienes estaban ahí a cargo? Oficiales de confianza de García como el Ministro Hidalgo y el General Moran. Guardar el material «para el momento oportuno» es parte del plan García de ataque a Humala. ¿García levantando las declaraciones de Alvaro Gutiérrez? Si. En su cuenta de twitter. Y finalmente García en un arrebato de insultos contra los Humala que responde la señora.

Lo extraño es que, de todo este elenco, el político mas astuto es García y se esta portando como un principiante. Desde la fallida campaña presidencial no da pie con bola. Responder arrebatado por su vinculación pública y notaria con Marcelo Odebrecht lo hace lucir como una fiera cercada que da zarpazos sin ton ni son. Ya no es él de antes y tal vez, la perdida de poder y que cada día infunda menos temor en sus víctimas y mas valor en sus delatores, sea la razón de tanto improperio gratuito.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *