Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

17 abril, 2017

Violaciones

Debo confesar que no he visto el video de la violación de una joven inconsciente en una discoteca que circuló la semana pasada. No pude hacerlo y creo que no me da el alma para hacerlo. Me basta conocer los hechos – descritos por muchos con gran detalle-  y ver la imagen congelada con la cara del violador. Hay cosas que aun me cuesta ver y crean que en este oficio he visto mucho.

Pienso en esa joven.  Ella es la hija de alguien, la hermana, la amiga. Tal vez, la persona que trabaja a tu lado. Una persona con identidad, dignidad, familia. ¿Por qué dañarla de esa manera? ¿Por qué nadie la ayuda? ¿Por qué los presentes filman y se ríen de un acto salvaje? ¿No son cómplices?

La violación es un delito y ante el escándalo, la policía pudo dar con facilidad con el victimario. La violación se realizó el año pasado. No sabemos si la víctima denunció. No sabemos ni su nombre. Temo que la ausencia de ella sea suficiente para que él se libere del proceso. Es como tener el video de un asesinato y no saber quien es el muerto. ¿Puede haber delito sin victima? Puede, por supuesto. Pero, ¿en nuestro sistema judicial? Si aún habiendo víctimas valientes, muchas veces quedan impunes los delitos sufridos, ¿cómo tratará la justicia a este violador? Si el testimonio de una mujer violada no vale nada, ¿cuanto valdrá para el juez su silencio?

La verdad es que la violación sexual es un crimen extendido, callado por vergüenza y – cuesta decirlo-  socialmente justificado. Si para algo debe servir este caso es para remover de una vez por todas las ideas que han permitido que estos crímenes queden impunes.

Primero, ninguna mujer provoca su violación. Repitan eso cien veces. Como un mantra. En la Policía, en el Ministerio Público y en el Poder Judicial. Tatúen eso en ese cerebro formateado por el machismo. La educación debe cambiar y por eso debemos empezar en la escuela.

Segundo, si no hay consentimiento, hay violación sexual. No importa la edad de la víctima, si dedica a la prostitución o estaba en minifalda o ebria. El cuerpo humano es un territorio privado. No se comparte con quien no se desea.

Tercero, el Estado tiene que facilitar la denuncia exitosa. Es cierto que se ha logrado que se denuncie más, pero el éxito de esas denuncias (poner al violador en la cárcel) es muy difícil. La impunidad disuade a la victima y eso facilita el espacio de acción al violador, que repetirá su acción sabiéndose intocable. Ya es hora que todos los hospitales públicos y privados tengan kits de violación y protocolos de atención en emergencia que constituyan prueba, obviando al médico legista que esta sobrepasado por la realidad.

Este es un delito que se comete mayoritariamente contra mujeres, niñas y niños. Las personas mas vulnerables de la sociedad. Es cierto que un  hombre puede ser violado por otro hombre pero esas denuncias son casi invisibles.

Pienso en la chica del video. ¿Que habrá pasado con ella al día siguiente? ¿Alguien le explicó lo que pasó? ¿Habrá obtenido ayuda? ¿Se habrá reconocido recién en estos días? Si esto es así, no le fallemos dos veces. Necesita ayuda urgente. Entender que no es su culpa, que es una sobreviviente a un acto de vulgar ferocidad, que debe aferrarse a la vida. Si alguien que lee esto sabe quien es, no la abandone. Ya lo hicieron los que se burlaban de ella esa fatal noche. Y si tiene el valor, que identifique al agresor y lo mande a la cárcel todos los años que merezca para que nunca más vuelva a tocar a una mujer sin su consentimiento.

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