Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

12 marzo, 2017

Sarna con gusto

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La ceguera y desorientación del Presidente, de sus Ministros y congresistas no puede ser mayor.  De otro lado, las declaraciones de Keiko Fujimori, el jueves pasado en la celebración del séptimo aniversario de la última versión política del fujimorismo, no pueden ser más claras. El contraste de ambas propuestas políticas en definición de objetivos y línea de gestión deja en muy mal camino a lo queda – si queda mucho – de este gobierno.

Fujimori ha dicho que el Presidente “debería estar” en funciones. De lo que se deriva que no lo ésta y, por tanto, el poder presidencial está vacante o está usurpado. Vacante porque el Presidente “está metido en la piscina del club El Golf mientras la población sufre” por los trastornos de un exceso de lluvias que nadie pudo advertir. Eso no es todo lo que ha dicho Fujimori. Se ha lanzado un discurso en defensa de los procuradores anticorrupción que ya lo hubiera querido escuchar José Ugaz o Luis Vargas Valdivia, perseguidos por el mismo fujimorismo que ellos llevaron con eficacia a juicio. ¿Cómo has cambiado pelona? Nada de eso. Es la misma, aprovechando que los procuradores son hoy sus aliados. No en vano ha hecho notar que al Ministro Vizcarra lo han acusado “con pruebas”. ¿Qué pruebas hay del delito de colusión? Ninguna. Chinchero es a Vizcarra, lo que las computadoras a Saavedra. Una excusa.

A Fujimori y a García Belaúnde, otro aliado circunstancial, les conviene una vacancia pronta. Acumular excusas que parezcan potables es el camino más rápido antes de que Julio Guzmán o Verónica Mendoza consigan una inscripción partidaria. Fujimori cree que puede llegar a la Presidencia (que sostiene le robaron) por esta vía y García Belaúnde cree que podrá aglutinar a todo el antifujimorismo tras Barnechea. Con un Presidente en caída libre en las encuestas hay que moverse más rápido y lo están haciendo.

Fujimori tiene, además, que demostrar que puede neutralizar a su díscolo hermano – quien no asistió a la celebración partidaria – tras varios arrebatos de independencia que se manifestaron desde el día en que no fue a votar por ella, hasta esta semana, en que declaró, vía twitter, el comportamiento “nauseabundo” de su bancada respecto a la negativa de investigar la pedofilia en el Sodalicio. Kenyi puede ser su peor enemigo si le parte la votación nacional y es una amenaza cada vez más abierta. Tampoco se le puede permitir que logre una inscripción propia.

¿Cómo se está parando el gobierno en este escenario tan claro? Sin ninguna idea de que le están pasando el viejo tractor de Alberto Fujimori por encima de ida y vuelta. Vizcarra quiso renunciar el martes pasado para salvar al Presidente de su censura e inhabilitación como Vice Presidente. El Presidente y el Consejo de Ministros no se lo permitieron porque están seguros que “no hay ánimo” para una censura. Como lo leen. Los congresistas de PPK creen lo mismo. ¿No hay ánimo? Hay una guerra abierta y declarada. Lo de Saavedra y la mototaxi fue un ensayo que salió bien. Como lo fue los pisthacos de Huaycan (robaban órganos a los niños) antes de la marcha contra el gobierno “por homosexualizar a los niños”.  Mover a la gente a través de sus miedos es muy fácil y lo están logrando.

Con el mismo candor con que mandaron a Saavedra al matadero, va esta semana Vizcarra al Congreso. Convencidos de que los parlamentarios quieren “conocer aspectos técnicos”. Dan pena. Lo que el Congreso fujimorista quiere es enseñar cabezas de los “verdaderos corruptos” de los cuales, por contraposición, nos van a salvar con una vacancia presidencial. Todo suma. Unos Ministros corruptos, un Presidente en la piscina, un gobierno “homosexualizador” de niños, lo que agregue a la vacancia lo podrán encima.

Las palabras que Fujimori, que vacaron de facto al Presidente Kuczynski, ¿no merecían una respuesta firme del propio Presidente? No lo hizo. Le encargaron a Sheput y a Bruce responder. Entre el miedo, la negación de lo evidente y los que se preservan para sobrevivir a la debacle, el gobierno enmudece y pone el cuello para que se lo corten.

Que no se diga que no se les advirtió no una sino cien veces. Los afanes golpistas de Fujimori son deleznables, pero cuentan con la activa colaboración de su víctima. Así, sarna con gusto, no pica.

Columna publicada el domingo 12 de marzo del 2017 en el diario La República

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