Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

9 agosto, 2016

Campeonato de pavadas

Como diría en famosa frase el gran gurú de la política peruana, Alan García, «en política no se puede ser ingenuo». Y vaya que el liderazgo de Marco Arana es ingenuo.

Veamos. El súbito interés de Jorge del Castillo en la crisis humanitaria de Venezuela tiene más que ver con dejar en ridículo a la bancada de Frente Amplio – y por consecuencia a ese variopinto colectivo que el imaginario denomina izquierda – que con el real sufrimiento de los pobres venezolanos que tienen que soportar a un autócrata en las finales -esperemos – de su desastroso gobierno. Esto de salir a marchar por «nuestros hermanos venezolanos» tiene mas de «hablarle a Juana para que escuche Chana». Es decir, usar la legítima causa libertaria de un pueblo desesperado por las violaciones sistemáticas a sus derechos fundamentales para mandarle un mensaje a la izquierda local.

Del Castillo escribe una moción de solidaridad con «el hermano pueblo». Moción inocua, como todas las de saludo, protesta, conmemoración, felicitación,  condolencia y otras por el estilo que el Congreso emite por decenas cada semana, como si ese fuera su fin. Pero que le vamos a hacer, a la gente le encanta recibir mociones y a los congresistas escribirlas.

Lo único que tenía que hacer Frente Amplio era seguirle el juego a la pavada.  Porque reitero, una moción no es otra cosa que eso. No pone ni quita nada, no otorga un derecho, ni da un apoyo económico ni material, ni nada de nada. Pero no, el vocero de bancada Marco Arana se estrena anunciando que su bancada no firma la moción. Dijo qué «de ninguna manera» su bancada firmaría «una moción con sesgo político» porque «si descalifica a una de las partes, no es medida adecuada» y que un «posicionamiento ideológico» no contribuye a solucionar los problemas de Venezuela. Como lo leen.

Así, las otras cinco bancadas firmaron la pavada y Frente Amplio, no. ¿Conclusión? Festival de declaraciones descalificantes desde  el fujimorismo y el aprismo.  ¿Cómo culparlos si para eso han hecho la moción? Desde carentes de valores democráticos hasta tributarios del chavismo, de todo les ha caído. Y bien merecido.

¿Cuándo va a entender la representación parlamentaria y no parlamentaria  de la izquierda peruana que el país detesta a los dictadores de izquierda y de derecha? ¿Por qué cada vez que se les somete a la prueba acida de pronunciarse sobre si Cuba es una dictadura balbucean? ¿Por que cada vez que se les pregunta por el chavismo venezolano meten la pata tan estúpidamente?

Esto es bien simple. Si eres democrático no puedes apoyar dictaduras , ni a autócratas que cercenan libertades fundamentales como es evidente para cualquier observador en Venezuela. O eres un defensor de derechos humanos de todos los seres humanos, o eres una farsa. Algunos dirán que tal vez sean deudores de favores económicos. Creo que esta tara mental va más allá de viejas deudas. Simplemente no pueden reclablearse el cerebro.  Y mientras no puedan, jamás llegaran al poder en el Perú. Jamás serán una opción democrática. Por eso es que el periodismo les hace las mismas preguntas en todas las campañas. Y en todas responden mal. La misma Veronika Mendoza tuvo que rehacer sus respuestas iniciales sobre Venezuela. Simplemente no le salía natural el rechazo.

Lo agarraron de pavo a Marco Arana y cayó redondo. Ojala algún día superen este oscuro legado y puedan ser la izquierda democrática que el Perú necesita.

 

 

 

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