Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

9 marzo, 2016

Un voto de consecuencias imprevisibles

Foto: Caretas

El JNE decidió excluir hoy a Julio Guzmán y Cesar Acuña, dejándolos fuera de la campaña presidencial 2016. En el primer caso con una votación 3 a 2, en el segundo caso, por unanimidad. En el primer caso resolviendo 9 tachas acumuladas, todas sobre materia no contemplada en la Ley Orgánica de Elecciones y, en el segundo, aplicando una punitiva modificación a la Ley de Partidos Politicos, vigente desde el 17 de enero de este año. Dos casos distintos, con reacciones diferentes. Cesar Acuña no planteará un recurso de reconsideración, Julio Guzmán si lo hará y acudirá a otras instancias judiciales y supranacionales.

He escrito aquí que Acuña debió retirarse por dignidad cuando se le descubrió el primer plagio, inaceptable en un supuesto académico, ex rector y promotor de tres universidades. A pesar de lo que algunas voces dijeron – «los pobres no entienden lo que es plagio»- el repudio popular fue masivo, trayéndolo abajo en las encuestas. Sin embargo, hoy Acuña se va por regalar 10,000 soles a un grupo de comerciantes de Chosica,  hecho ratificado por él y los receptores. ¿Por qué? porque a partir de pasado 17 de enero todo regalo mayor a 19.50 soles esta penado con la expulsión instantánea.  Y a esto mucha atención. Si la ley es para todos, pues que caiga para todos. Si Keiko Fujimori regaló 300 soles el 14 de febrero, –  según la foto de Caretas que ilustra este texto- pues que la excluyan. Yo no creo en estos procesos punitivos, pero si ese es el estándar, que lo sea para todos. Si no fuera así, habrá muchos motivos en las próximas semanas para que se alegue fraude.

Sin embargo, esto es, políticamente, lo mejor que le puede pasar a Acuña. De ahí su reacción. En un país con fuerte arraigo clientelista decir «me sacaron por regalar mi propio dinero a los más pobres» es una tremenda lavada de cara. Mientras no ponga un pie en la vida académica y renuncié a sus títulos como un acto de honradez intelectual, Acuña puede resucitar como cacique local. Su único problema ahora es salvar la valla dado que sus candidatos al Congreso no se quieren retirar. No hacerlo sería suicida salvo que, «plata como cancha» crea que sólo eso basta para conseguir nuevamente las firmas y la inscripción.

El caso de Guzmán – por quien no votaría, ya lo dicho, pero que debió seguir en la competencia – es muy diferente. Los aspectos jurídicos son tan discutibles que la votación quedó 3 a 2. Es decir, por el criterio de una sola persona, que pudo haber cambiado su voto, 20% del electorado ha quedado excluido a un mes de las elecciones. Esto es, a estas horas,  un escándalo internacional. Sus consecuencias en el futuro político del Perú son imprevisibles, pero me arriesgo a decir que serán gravísimas. Si 3 de 5 vocales del JNE han decidido, con plena convicción, cargar con este futuro drama en sus conciencias deben haber tenido una gran motivación. No me pregunten de cual naturaleza, porque me es inescrutable el pensamiento de estos doctores. Lo que es evidente es que el JNE, hasta hace meses prestigioso, ha quedado destruido.

Reitero, según la Ley Orgánica de Elecciones – que  no puede ser «interpretada» por un reglamento, ni por jurisprudencia contraria al expreso texto de la ley – las tachas SOLO se interponen contra los candidatos por no cumplir requisitos básicos. Son inadmisibles para asuntos partidarios, mucho menos para democracia interna.

Sin embargo, al igual que en símil de las conductas de Acuña y Keiko, hay otro símil entre los requisitos formales incumplidos por Guzmán, versus los más graves de PPK y Alianza Popular. Y a igual razón, igual derecho. Cabe plantear un recurso de nulidad de inscripción – ya no una tacha porque estas sólo se interponen en los dos días desde la proclamación por el JEE – por hechos no merituados a la luz de la innovadora jurispridencia del JNE.

Según informa Laura Grados para Utero.pe, el órgano electoral de PPK estuvo conformado por dos personas que militan en otro partido según el Registro del JNE. Esto, esta expresamente prohibido por su Estatuto. Y a diferencia de Guzmán, ni siquiera hay una Asamblea posterior para convalidar los actos. ¿Y entonces? Para afuera ¿Verdad?

Hace días la Revista Poder informó que el PPC violó su Estatuto porque la alianza política no fue aprobada en una Asamblea Extraordinaria, sino que se siguió otro procedimiento. Entonces, a la luz de las hiper exigencias a Guzmán, ¿no es esto mas grave? ¿Violar estatutos? ¡Mucho mas grave!

Si no es equivalente, arderá el país. No se cómo hará el JNE para salir de esta. Hora pues  de sacar a Keiko, PPK y Alan. Con Guzmán y Acuña, los cinco punteros en las encuestas, para afuera. Nos hubiera dicho el JNE que esa era la nueva moda electoral y le hubiéramos estado mirando el sello al portero de cada grupo político.

¿Qué elección es esta? ¿Entre quienes elegimos? Mal. Todo pésimo. En pocos días el grito de fraude puede recorrer el Perú y traerse abajo nuestra precaria democracia. Todo depende de lo que pase en los próximos días y en la responsabilidad o irresponsabilidad política de todos los actores.

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