Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

15 septiembre, 2015

Agendas, golpes de Estado y otras rarezas peruanas.

Domingo 13, alrededor de 4 pm. Arequipa. Recibo una llamada de un colega reportero que ahora cubre para radios en provincias. Muy preocupado me pregunta que sé del golpe de Estado. – ¿De qué país? – le preguntó. Ante mi asombro me dijo que del Perú, de mi país.  Bueno yo me reí, lo tranquilice y él insistió en que «en el Congreso el tema estaba muy movido». Lo tranquilice más, porque si hay algo cierto es que los golpes no se organizan en los Congresos. Para lo que sirven es para cerrarlos.

Confieso que había llegado de Washington el viernes en la mañana y empalmado la tarde con un viaje de fin de semana a Arequipa (la altura me afecta y mucho) así que no había seguido mas que mi twitter donde los conspiradores del golpe deben estar todos bloqueados porque nunca me enteré.

Pero el cuento del golpe de Estado cerraba una semana de muchos cuentos y poca noticia. Y no puede ser que existan tantos cuentos en simultaneo si no hay alguien que los va soltando por ahí.

Ese alguien suele ser el Estado. La DINI, los operadores políticos, los aparatos de comunicaciones, en fin, mecanismos secretos, organizados, eficaces en lo que lo peruanos conocemos como «psicosociales». ¿Existen? Si, desde las vírgenes que lloran los conocemos.

Así que la primera teoría es que el conjunto de cuentos de la semana los sueltan en simultaneo operadores del Estado. Entre otros, las granadas, el golpe de Estado, las agendas de Nadine, el despido/renuncia de Milagros Leyva, Martín Belaúnde que lo sabe todo, la empleada del hogar que lo sabe aún mas, el guachimán ¿asesinado? y su posible exhumación, y la gran cortina de humo: la captura de Gerald Oropeza.

Sin embargo, la teoría de que agentes del Estado pueden armar este circo en simultaneo tiene varios problemas. Al margen de su debilidad y su ineficacia para organizarse, el gobierno siempre conserva el poder de mandar y tiene influencia. La gran pregunta es ¿para que rayos se va armar un zafarrancho de cuentos enredados? ¿Favorece a Ollanta Humala, a su esposa o a su gobierno que todo sea especulación y casi nada noticia? No veo francamente por donde.

Empecemos por lo que se supone es la kriptonita contra el gobierno. La bomba que iba a derrocarlos (eso me dijeron, era la intención).  Las archi famosas agendas de Nadine Heredia. Publicadas casi en su integridad y verificada la autoría de la mismas, es evidente que estos bienes robados deben someterse a lo que fiscalía y poder judicial determinen. El proceso puede durar más que el de los petroaudios, si es que hay proceso. Es decir, meses y años, más allá de este gobierno

A pesar de todos los insultos recibidos,  – me disculparan la primera persona – la única periodista que ha trabajado pacientemente para obtener una corroboración de la propiedad de las agendas, soy yo. Nadie mas. Y aunque Nadine Heredia diga que hay una mala interpretación, escribió lo que escribió. Fin de la historia. Son de ella. ¿Debió Panorama llevarle el material a ella para que lo revise y vea?  Eso hubiera hecho cualquier medio en el mundo, de entrada. Ya lo he escrito antes. Si lo que interesa es la verdad, hay que buscarla. No hacer un peritaje de parte contra la nada, porque no tenían material escrito de Heredia. Y me alegro que aparecieran los comprobantes de pago, aunque tres semanas para producirlos es un tiempo dilatado, por decir lo menos.

El contenido de las agendas se remonta a un periodo en que los Humala no estaban en el poder. No hay en juego un centavo del Estado. Y eso cambia toda la investigación. ¿Qué hay contratos privados de favor? Es obvio. ¿Son ilícitos? No. Yo puedo darle trabajo a quien quiera así no me rinda nada y lo haga para que su familia coma. ¿Qué hay plata en negro del Partido Nacionalista? Obvio. ¿Es delito? No. Como he explicados varias veces, la reforma del financiamiento de partidos políticos, con sanciones verdaderas, no permitiría esta informalidad – común a todos los partidos, todos, que ya fueron sancionados nominalmente el 2012 por la ONPE –  pero lamentablemente este Congreso no quiere reforma. Mientras tanto, ¿hay delito por usar los fondos del partido como mejor te parezca? No hay delito.

El único delito que podría intentar probarse es que el Partido Nacionalista o Nadine Heredia o su entorno, recibieron dinero de una fuente que con el propósito de esconder un dinero,  producto de una actividad criminal, lo entrega para su «lavado». Es decir, su inclusión  en el sistema formal, a cambio de una contraprestación. ¿Algo de esto se ha siquiera arañado en alguna investigación? Nada. No hay ese empalme entre crimen, lavado y partido. Ni los supuestos documentos fantásticos de Martín Belaúnde Lossio, ni las indiscreciones de la empleada del hogar, ni el supuesto guachimán asesinado llevan por este camino.

Entonces ¿el limón tiene mas jugo? ¿De donde? Y ese es el problema central. ¿Quién esta interesado en sacarle mas jugo al limón? ¿El gobierno o un operador distinto al gobierno?

¿Y quien puede ser el operador distinto al gobierno? Lo primero es pensar en los partidos enemigos del gobierno. Solo basta ver el twitter de prominentes figuras del Apra que al grito de «Oropeza no mata agendas» enloquecían el sábado pasado. Si pues, lo de Oropeza salió muy mal para el Apra. Y se notó que no podían tapar la captura del presunto narcotraficante aprista en Ecuador. No se puede pues. Mucho ¿no?

Lo segundo es pensar – y esto es por ahora, sólo una teoría a trabajar – en algún empresario privado molesto con este régimen, con recursos ilimitados y llegada a un grupo de periodistas bien colocados a los que puede financiar aparentes investigaciones «freelance» con el animo de deslegitimar a este gobierno, y ponerlo, al fin de sus días en una quiebra tal, que sólo un candidato salvador de la patria – del gusto del empresario – puede triunfar en las elecciones del 2016. Pero esta, es sólo la especulación de una patética bloguera, así que no me hagan caso por andar dándole tantas vueltas a las cosas.

Extra: He escuchado tantas estupideces sobre la compra del famoso vladivideo que dejemos en claro la verdad histórica. El que pagó 100,000 dólares por el material fue mi tío, hermano de mi padre, Francisco Palacios Moreyra, quién ya murió hace unos años. Lo hizo porque creyó que era su deber.  Fernando Olivera lo buscó y él, teniendo los recursos para hacerlo, aceptó. No fue político, ni periodista, ni medio de comunicación. Y  no se dio dinero a un prófugo de la justicia. Se dio el dinero para que la fuente se pusiera a salvo con su familia.

¿Yo lo supe? Si. Desde el primer día y trabajaba en RPP.  Y no era una verdad para contar porque en ese momento Montesinos estaba en el poder. Los que participaron se jugaron la vida. Respeten ese coraje y no hagan comparaciones que no caben.

 

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