Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

15 julio, 2015

Vendida, comprada y alquilada.

CHI0214. SANTIAGO DE CHILE (CHILE), 10/03/2014.- El presidente de Perú, Ollanta Humala (d), y su esposa Nadine Heredia (c), son vistos a su llegada hoy, lunes 10 de marzo de 2014, a Santiago de Chile (Chile) donde asistirá a la investidura presidencial de Michelle Bachelet como nueva presidenta de Chile. Bachelet, que ya presidió Chile entre 2006 y 2010, sucederá a Sebastián Piñera tras imponerse a Evelyn Matthei en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, celebradas el pasado diciembre. EFE/MARCELO HERNÁNDEZ CHILE INVESTIDURA

Cuando no se puede discutir un tema de fondo se utiliza la descalificación personal. En sociedades mas cultas esto es muy mal visto, sobre todo en la vida académica. El «argumento ad hominen» es inaceptable en un debate civilizado. El que lo usa es inmediatamente descalificado por poco serio.

Pero estamos en los bordes de la civilización, en la frontera con la barbarie, lejanos de toda discusión o debate de ideas. Estoy escribiendo en Lima, no en Estocolmo. Aquí se discuten «personas». Debo confesar que he borrado algunos comentarios que responden a este principio de salvajismo argumental y cuyos ejes centrales se recogen en el titulo de está columna. Es decir, como no pueden descalificar el texto publicado ayer, me descalifican a mi como periodista o hasta como ser humano. Me parece indigno agacharme a recoger la basura que traen a mi página web así que simplemente desaparecerán de este lugar. Lo bueno es que éste es mi espacio. Lo creé yo y puedo hacer con él lo crea conveniente para mi bienestar y el de la inmensa mayoría de lectores educados que si saben argumentar.

1. Hay una premisa inicial en debate:

Nadine Heredia ha cometido delitos, por eso se le investiga.

Entonces, delito = investigación. O si quieren, delito – consecuencia – investigación. Pero, en sentido contrario, si no hay delito, no hay investigación. ¿Obvio? Lógica 101.

Pues bien, si esa es la premisa, el primer escollo es determinar ¿Qué delito o delitos ha cometido esta mujer? Y hasta ahora no hay uno solo miserable tuit, un mensaje en Facebook o un comentario en está humilde  página que, en lugar de perder el tiempo insultándome, nos ilustre a todos con esa simple respuesta. En toda la prensa, no existe nada que no éste en condicional.

¿Enriquecimiento ilicitico? ¿Cohecho? ¿Colusión? ¿Lavado de Activos? ¿Defraudación Tributaria? ¿Hurto? ¿Cuál? Nadie lo sabe. No lo sabe la Comisión que cita a Nadine Heredia en calidad de investigada. No lo sabía el Fiscal de Lavado de Activos que no podía acusar por lavados de activos. ¿Cuál es el delito?

2. Es imposible probar la inocencia. Se llama «la prueba del diablo».  Pero es inconcebible probar la inocencia sin saber siquiera de que se te acusa. Ni en los sistema de justicia mas primitivos puede admitirse un debate valorativo sobre pruebas sino hay una acusación. Tal vez la mayoría de mis lectores no entienda lo que estoy tratando de explicar. Tal vez sí. Eso espero.

Sin embargo, hagamos un recuento de los hechos mencionados como «indicios» delictivos. ¿Se encontró desbalance patrimonial en la investigación por lavado de activos del 2006 – 2009 realizada y archivada el 2009 – 2010? No. ¿Se pagaron todos los impuestos de esos ingresos? Si. ¿Es posible que estas consultorías fueran empleos de favor? Si, mas que obvio. ¿Es delito que empresas privadas contraten a quién les de la gana para que se saquen la pelusa del ombligo de lunes a viernes? No (si lo fuera, la cárcel sería inmensa) ¿Recibió dinero el partido de Humala de un empresario venezolano? Si. ¿Es delito? No. ¿Las cuentas del partido nacionalista son un desastre y han sido sancionados por la ONPE por esta razón? Si. ¿Es delito? Lamentablemente, no.  Y digo lamentablemente porque a este Congreso no le da la gana de modificar la Ley de Partidos Políticos porque están todos en falta. ¿Es delito gastarte 38,000 dólares en 18 meses en objetos superfluos? No. ¿Endeudarte con tu amiga? No. ¿Qué no te alcance la plata y te endeudes? No. ¿Dónde esta la plata del Estado? Ni una sombra en todas estos «indicios». ¿Y las cuentas en Suiza de la cuñada o la caja de seguridad de la tía prestamista? Ya nadie lo menciona por vergüenza ajena.

Políticamente, todo lo dicho (expuesto de la manera adecuada por los medios y sin respuestas oportunas por parte de los «acusados») es corrosivo y las cifras lo prueban. Como lo es tener un amante. Es un chisme demoledor, pero delito, no es.

También se usa el argumento ad homimen contra la esposa del Presidente. Ella sabrá si lo contesta o no. Yo no la conozco mas que de la actividad pública como para poder emitir un juicio sobre su vida privada. Si es súper frívola o no tanto, si se victimiza como estrategia o esta sufriendo de verdad, si es mala esposa,  si  val mal presentada o bien presentada a propósito, si es gastadora compulsiva. No lo sé. No tengo esa intimidad como para saberlo. Se, que siempre acompañó a su marido a todas las entrevistas que le hice y que él confía totalmente en ella. Eso lo he visto con mis ojos. Sé que su consejo es importante. De eso, no me cabe duda. Y sé que la eligió a ella en lugar de su familia directa. Eso, me lo dijo con toda crudeza el padre del Presidente.

Políticamente, creo yo, debería contestar estas «acusaciones» porque todo lo que se calla, se disparará en su contra. Pero no creo que lo haga. O si lo hace, lo hará a destiempo. Otro error, de los muchos errores  políticos que la tienen demolida, en el suelo, donde  hoy está.

Pero nada de eso resuelve la premisa inicial. ¿Cuál es el delito? Da cólera ¿no? No encontrar nada. Pero no se juzga a las personas con un «yo creo que algún delito habrá». Si fuera tan sencillo Alan García estaría preso y no lo está.

 

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