Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

22 junio, 2015

Corrupción en Petrobras salpica a tres gobiernos peruanos

El viernes pasado, la detención de Marcelo Bahía Odebrecht, Presidente de Odebrecht, (el conglomerado de empresas de construcción mas grande de América Latina), y de Otávio Marques Acevedo, Presidente de Andrade Gutiérrez, otro gigante de la construcción, remeció Brasil. Junto con ellos ingresaron al penal otros funcionarios de alto nivel de sus empresas. Nunca gente de tanta importancia empresarial había pasado siquiera cerca de la cárcel de Curitiba donde se encuentran presos hoy.

¿Quiénes son estos personajes? ¿Cuál el contexto de la investigación? ¿Por qué es importante investigar a estas mismas empresas en el Perú? Estas son las preguntas que se debe estar haciendo el lector peruano. Como todo en Brasil, este escándalo de corrupción y coimas es inmenso, así que iremos paso a paso.

¿Cuál es la dimensión de la Operación Lavo Jato?

En marzo del 2014 la Policía Federal de Brasil anunció que venía investigando un esquema de corrupción, coimas y lavado de activos que involucraba a empresas de construcción brasilera. Lo llamó «Lavadero de Autos» (Lava Jato). El 21 de marzo se detuvo a Paulo Roberto Costa, ex Director de Abastecimiento de la estatal petrolera Petrobras del año 2004 al 2012. Costa, decidió convertirse en colaborador de la justicia. Su testimonio resulta clave para entender el esquema de corrupción.

La policía federal y la fiscalía han investigado un fraude gigantesco que se remonta, por lo menos, al 2004 y que involucra, entre otras,  a las siguientes compañías constructoras del Brasil:  Odebrecht, Andrade Gutiérrez, OAS, Camargo Correa, UTC, Mendes Jr, Sanko, Engevix y Galvaó Engenhería. Algunas de ellas, como veremos mas adelante, con importantes contratos de construcción con el Estado Peruano, en especial Odebrecht.

La acusación revela que estas compañías, en complicidad con funcionarios de Petrobras, armaron un cartel para simular competencia en las licitaciones gigantescas de la petrolera. Repartiéndose las licitaciones, pudieron inflar sus costos para poder pagar coimas a los funcionarios y derivar fondos al Partido de los Trabajadores (PT) en el poder con Lula y luego con Dilma. Esta última, Presidenta de Petrobras durante la Presidencia de Lula, niega haber conocido este esquema de corrupción.

Se calcula que Petrobras pagó entre 1% y 5% de sobrecosto  en todas sus contrataciones de obra pública en este periodo para poder sostener el esquema de coimas. Al inicio de la investigación, ya hecha pública, en marzo del año pasado, se hablaba de un fraude 150 millones de dólares. Hoy las cifra ronda los 2,000 millones de dólares aunque también la prensa brasilera reporta un calculo de 3,000 millones de dólares. Se calcula que 700 millones de dólares corresponden sólo a sobornos de Andrade y Odebrecht.

La investigación durante el 2014 afectó el proceso electoral, sin embargo, Dilma fue reelegida por estrecho margen el pasado 26 de octubre. En diciembre se acusó a 35 personas vinculadas a Petrobras y a las empresas constructoras. En marzo de este año el Fiscal Rodrigo Janot ( a quién tuvo que reforzársele la seguridad personal) abrió investigación contra 49 políticos, que incluyen 22 diputados, 12 senadores y los Presidentes de ambas cámaras, todos del PT. El tesorero del PT se encuentra preso, acusado de presionar a las empresas constructoras para que parte de sus ganancias ilícitas sean derivadas al PT o a determinadas campañas.

Esta es un operación contra un sistema de mega corrupción. La misma Presidenta del Brasil, hoy con 65% de desaprobación, señala que Brasil será otro cuando acabe este proceso.  Testigo clave es el propietario de la empresa constructora UTC. Arrepentido de su conducta, Ricardo Pessoa ha decidido contarlo todo. Se adjudica a él el rol de coordinador del cártel, de ahí su importancia central.

¿Hasta donde llega la corrupción en este caso? Dilma y Lula no están comprendidos pero tal vez resulten proféticas las palabras de Emilio Odebrecht, Padre de Marcelo, furioso por la detención de su hijo. Según recoge una nota publicada en el diario El País de España, señaló: «Al lado de la celda de mi hijo tendrán que construir 3 más. Una para mi, para Dilma y para Lula».

¿Por que nos interesa hablar de esto en el Perú?

Mas allá de la mucha o poca importancia que le demos a las noticias internacionales, esta tiene una relación directa con el Estado Peruano. La presencia de empresas constructoras brasileras en Perú es fuerte en obra pública. Si se prueba finalmente, en un proceso judicial,  que los directivos de estas empresas tienen como práctica regular, armar cárteles o sobornar funcionarios, sus contratos en el Perú deben ser revisados al milímetro.

Dos portales de periodismo de investigación Web, BRIO y Convoca.pe  colaboraron para dar cuenta al país de la Operación Castillo de Arena que requisó documentos de la empresa constructora Camargo Correa. Hojas de apuntes contenían referencias a políticos peruanos y cifras o porcentajes pagados durante los gobiernos de Alan García y Alejandro Toledo. Lamentablemente la pesquisa tuvo deficiencias técnicas y la investigación se vino abajo cuando fue declarada nula en dos instancias.

Sin embargo, no ha sido declarada nula en el Perú. El Ministerio Público puede pedir la colaboración de la justicia brasilera para investigar los indicios originales hallados en la pesquisa policial.

¿Qué presencia tiene Odebrecht en el Perú?

El conglomerado de empresas Odebrecht constituye la mas grande compañía de Ingeniería y Construcción de América Latina. Hoy tiene presencia en 23 países con 180,000 trabajadores.

Su crecimiento resulta de una dependencia mutua con el Estado. Brasil decidió que, cómo parte de su política exterior, las empresas constructoras debían tener presencia mundial. Así, la diplomacia abrió las puertas de entrada a Estados extranjeros. Sin embargo no todo es sonrisa en el conglomerado. Con su Presidente preso, prohibida de contratar con Petrobras (con 12% de la inversión en construcción del país) acumula deudas por 20,000 millones de dólares.

En el Perú, la relación con el Presidente Alan García se remonta a su primer gobierno. Pero es en el segundo, ya con Marcelo Odebrecht  al mando que la relación se hace personal, visitándolo en Palacio dos veces en su mandato y colaborando en los proyectos mas queridos del ex Presidente como el Cristo de Chorillos o el Gran Teatro Nacional, como puede verse en la placa de entrada a esta obra.

Odebrecht inicia su primera operación internacional en el Perú con la Hidroeléctrica Charcani V en Arequipa a fines del gobierno militar, en 1979. En 1988, el gobierno de García le adjudica Chamivochic, Etapas I y II.  En el 2013 se adjudican la Etapa III. Tienen 67 obras realizadas en el Perú, considerando aquellas en las que participan en consorcio. Además de las ya mencionadas se encuentran las emblemáticas IRSA Norte e IRSA Sur, tramos 2 y 3, el Puerto de Bayovar, el Muelle Sur del Callao o el Metro de Lima, Línea 1, tramo 2. Obras gigantescas de infraestructura, saneamiento, irrigación, puertos y actividad minera están en su experiencia previa en el Perú.

¿Afectará la ejecución de obras y los contratos de concesión vigentes el proceso anti corrupción?

Estas son las obras, sólo de Odebrecht en ejecución:

  • Trasvase Olmos e Irrigación Olmos (Lambayeque)
  • Nuevas Vías de Lima o Rutas de Lima (Concesión a 30 años de la Municipalidad de Lima sobre Panamericana Norte, Sur y ampliación de autopista Ramiro Priale)
  • Costa Verde del Callao
  • Corredor Vial Hualapampa – Vado Grande (Piura)
  • Avenida Evitamiento de la ciudad del Cusco.
  • Central Hidroeléctrica Chaglla (Huánuco)
  • Proyecto Matarani (Arequipa)
  • Gaseoducto Sur Peruano

¿Se terminaran estas obras? ¿Están en peligro?

Mañana continuará este relato.

 

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