Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

21 junio, 2015

El futuro del Gabinete Cateriano

A poco más de un mes del 28 de julio, ésta claro que el gobierno no forzará la censura de su gabinete para cerrar el Congreso. Luego de ese día, el Congreso podrá censurar cuantos gabinetes quiera sin temer su disolución. Aunque algunos desinformados descartaban la opción del cierre del Congreso, ésta siempre estuvo sobre la mesa. Nunca fue la apuesta de Cateriano, eso es verdad, que veía en ese cierre la posibilidad de perder la democracia que tanto ha costado conservar ya por 15 años consecutivos. Desde Paniagua, Toledo, García y Humala han transferido el poder a quien democráticamente ha elegido el pueblo. Parecerá poco, pero para la historia de dictaduras militares, golpes de Estado, cierres del parlamento, autoritarismos populistas, merece un gran reconocimiento.

El Ministro Cateriano no quería pasar a la historia como el responsable de la suspensión de esta sucesión democrática. La disolución del Congreso hubiera sido contestada con la vacancia. La irresponsabilidad del Congreso al censurar, por primera vez en 50 años, al Gabinete Jara, por un asunto que ya nadie ni menciona, no podía ser respondida con otra medida de consecuencias imprevisibles.

¿Quiénes si querían cerrar el Congreso? En primer lugar, Ollanta Humala. El Presidente está harto de las dimisiones de su propia bancada, elegida en la primera vuelta con la “Gran Transformación”. Cansado de las jugarretas fujimoristas, de los mensajes duales de García, en fin, de lidiar con un poder compuesto por personas que desprecia. Militar, al fin y al cabo, éste colegiado indisciplinado, incumplido, sin palabra, sin honor, no merece seguir donde está. Entonces, si vienen por su gabinete, él va por el Congreso. Tan simple como eso. Lógica militar pura y dura.

En segundo lugar, Alan García hubiera estado feliz. Se acabó la megacomisión, los narcoindultos, los petroaudios y las demás trafas investigadas. Todo vuelve a empezar y tal vez, lo más probable, ya no con 4 congresistas, sino con muchos más. Su campaña a la Presidencia viene muy mal. Más que colocarse en un expectante tercer lugar, no logra bajar su altísima desaprobación. Así, hoy es imposible que pase a la segunda vuelta. Destruir a los Humala, y sobre todo a la esposa (el inventó la “reelección conyugal” y luego, que Belaúnde Lossio era “el cajero de Palacio”) del Presidente puede tener la lógica de generar un caos tal, que todo estalle para que luego vuelva a empezar pero de forma más favorable para su reelección. Sólo así se puede entender el empeño puesto en la campaña de demolición que con éxito lidera.

Keiko Fujimori no quería dar todas las facultades legislativas, es cierto, pero no quería el cierre del Congreso. Sabe, o creer estar segura que estará de nuevo en la segunda vuelta. No puede perder ese capital ante nuevos liderazgos que podrían surgir desde una izquierda más radical o una derecha muy autoritaria en un proceso electoral transitorio. Que no hagan olas, que nadie salte, que el suelo esta parejo es el mensaje.

Las facultades legislativas iban a ser presentadas como cuestión de confianza en el voto de investidura. Pero luego, al ver el entusiasmo de Ollanta Humala ante la posibilidad de cerrar el Congreso, Cateriano se dio cuenta que el consejo de Luis Bedoya Reyes, en su ronda de reuniones con líderes políticos, era invaluable. Le dijo: “pase lo que pase, no permitas que se disuelva el Congreso”. El ex – constituyente de 1979 vio la confrontación Ejecutivo – Legislativo y temió que el desenlace fuera el peor de los escenarios.

Cateriano ha tenido muñeca para persuadir al Presidente. La oposición no tendrá la nobleza de reconocerlo, como no la ha tenido con él en la última semana. Pasado el 28 de julio, el gabinete Cateriano será censurado para hacer escarnio del ministro que, a pesar de su pública lucha contra corruptos apristas y fujimoristas, pudo sentarse a la mesa para hablar con ellos en servicio no de si mismo, sino de su país.

Publicado en La República, Domingo 21 de Junio, del 2015

 

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