Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

12 junio, 2015

Luchadores de Sumo caen sobre el público.

Hoy viernes,  el Presidente del Consejo de Ministros debía presentarse ante Congreso para sustentar el pedido de facultades legislativas sobre economía y seguridad ciudadana. Ante la falta de quorum tuvo que retirarse. Hasta hoy el pedido de facultades no venía acompañado de una «cuestión de confianza» lo que hizo pensar a muchos que ésta arma, capaz de disolver el Congreso, si es negada, ya no estaría sobre la mesa. Error. En política, nada se descarta mientras pueda usarse.

¿Por qué no asistieron a la sesión plenaria mas de 60 congresistas de distintas bancadas de la oposición? Porque la Presidente del Congreso no quiso convocar al Consejo Directivo y empezar el procedimiento de desafuero del congresista Alejandro Yovera,  un delincuente, así sentenciado por el Poder Judicial, y cuya salida ha sido postergada una y una otra vez por el oficialismo.

Yovera, entró al Congreso con el fujimorismo y hoy vota con el nacionalismo. Su voto puede ser útil, pero tampoco es indispensable, como cree el oficialismo. No es correcta la protección que recibe ya por meses. Su salida, que es justa y necesaria, permitirá el ingreso de un accesitario fujimorista. No cabe duda que el reclamo del fujimorismo y sus aliados de oposición es verdadero y justo.

Pero, ¿hasta que punto esta no es sino sólo una magnífica excusa para humillar al Ejecutivo dejando a su Primer Ministro parado en la puerta del Parlamento? La legislatura se termina el lunes. Sino se ponen de acuerdo, no se vera en la legislatura ordinaria ninguna de las dos cosas. Ni la expulsión de Yovera, ni las facultades.

Cabe anotar que la respuesta del Primer Ministro ha sido dura y ha anunciado «que ahora si» el gobierno usará todos los mecanismos que le confiere la Constitución para gobernar. ¿Eso quiere decir que hará uso de la cuestión de confianza? Lo mas probable es que si.  Mas tarde, para calmar los ánimos, señaló que no esta en sus planes cerrar el Congreso. Es obvio que no puede estarlo. El cierre del Congreso sólo puede estar en los planes del Presidente. El Ministro habrá sido ya censurado si eso sucede.

¿Qué es lo que estamos viendo? Un choque y un pulseo. El problema es que es que ambos luchadores son muy torpes. Es como si en un combate de Sumo, los contrincantes se salieran de la cancha y cayeran pesadamente sobre el público. Un desastre con muertos y heridos.

El mensaje de la oposición tiene dos niveles:

a) Los congresistas, que le dicen al Gobierno «tu no me pones en jaque porque crees que puedes cerrarme». Primero, negociemos mis temas, después veo los tuyos. Fujimoristas, PPC y Concertación Parlamentaria.

b) Alan García y Keiko Fujimori. El primero, encantado de que le cierren el Congreso. La segunda, no tanto. Sus posiciones en las encuestas de intención de voto marcan la gran diferencia. Una, se siente ganadora, el otro quiere un escenario nuevo.

Al frente, el gobierno también se mueve en dos niveles:

a) Un Presidente del Consejo de Ministros tratando, por todos los medios, de no ser censurado para evitar el cierre del Congreso y el desencadenamiento de una confrontación que puede terminar con una moción de vacancia.

b) Un Presidente que estaría encantado de cerrar el Congreso. Y una bancada que es funcional a esos deseos.

La legislatura termina el 15 de junio. El Congreso puede cerrarse hasta el 28 de julio. El Presidente puede pedir una o mas Legislatura Extraordinarias. Si en ellas se hace cuestión de confianza, veremos otro pulseo. ¿Se auto disolverán? ¿votarán por su permanencia? ¿presentarán una moción de vacancia por incapacidad moral?

Mientras tanto, varias bancadas han presentado mociones de censura contra Ana María Solórzano. Como van las cosas, parece que tienen los votos. Mientras este sobre la mesa, no se verá otra cosa. El oficialismo pide, como primer paso que se retire la moción de censura. Eso hoy, parece imposible.

¿Qué pasará mañana?  Es impredecible.

Y vivir en un país en que no sabes lo que sucederá mañana es insostenible, si esto dura mucho tiempo, para el pueblo.

 

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