Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

1 junio, 2015

Columnas Viejas, Campañas Viejas

Primera Parte:

Hace unos meses, en febrero de este año, Nadine Heredia fue acusada en grandes titulares por un informe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) filtrado a los medios como nuevo y desconocido. Se le acusaba de haber acumulado en su cuenta personal del BCP 215,000 dólares del 2006 al 2009. Los depositantes eran sus familiares y otras personas, sin ingresos, militantes del Nacionalismo. ¿De donde salió este dinero «sucio»?

En ese entonces, y luego de dos años de jamás haberla visto, me tomé el trabajo de escribirle y pedirle una explicación. Me dio una única cita. No la he visto mas. Esa explicación fue publicada en una columna en Diario Exitosa el 5 de febrero del 2015 que reproduzco a continuación:

La explicación de Nadine

En el año 2009 Nadine Heredia fue citada a la Fiscalía a explicar cómo, durante tres años (2006 – 2009), acumuló 215,000 dólares en su cuenta personal del BCP, depositados por personas sin patrimonio como su hermano, su madre y otros allegados a su hermano.

Ayer hemos conocido parte del informe de la UIF que dio origen a esa investigación que fue archivada en dos instancias en la Fiscalía. El informe es grave en sus conclusiones y ameritaba una investigación rigurosa la cual se realizó en doble instancia. Lo que no hemos conocido es cual fue la declaración de Nadine Heredia que obligó a la fiscalía a archivar, después de escuchar a todos los que hicieron depósitos, el expediente.

La explicación es sencilla. La señora Heredia cobraba sus consultorías (constan los recibos de honorarios en el expediente) en efectivo, y en esa fecha su hermano menor, encargado de manejar sus asuntos contables hacía los depósitos en el BCP. Si él estaba ocupado mandaba a su madre o alguna persona allegada con la que trabajaba a hacerlo. Fin del misterio de los depositantes misios. La plata no era de ellos. Eran los honorarios de Nadine que ella mandaba a depositar al banco con su gente de confianza.

 Heredia presentó el texto de todas las consultorías efectuadas durante 3 tres años a condición de que sean leídas por el Fiscal pero devueltas por tratarse de documentos cuya propiedad correspondía a sus clientes y presentó los contratos de locación de servicios que sustentaban los recibos de honorarios y cada uno de los depósitos. Algunas veces, como en el de una empresa de valores, se le restituyó un adicional por tipo de cambio directamente a su cuenta.

¿Qué hay de nuevo para reabrir el caso? No lo sabemos. En concreto el testimonio de un ex nacionalista ahora aliado del Movadef. ¿Basta con eso? En aras de la transparencia y de un libre acceso a la información rogaría al Fiscal dos cosas. Primero, que publique la resolución por la que abre el proceso nuevamente para poder conocer cuáles son los nuevos elementos de sustento ineludible y segundo, que publique el descargo completo de Heredia que obra en la carpeta fiscal archivada dos veces. Sólo así podremos acercarnos a la verdad y formarnos una opinión completa antes de especular.

Segunda Parte:

Junio de 2015.  Hasta hoy, ninguna de las dos cosas ha sido publicada. Lastima ¿verdad?. Pero las novedades continúan. Esperamos las declaraciones con las que el preso en Piedras Gordas Martín Belaunde Lossio (ahora si, luego que todos los que dijeron que había un pacto Evo – Humala para no traerlo no pidieran ni disculpas por mentir al público) fulminaría a Ollanta Humala y su esposa. Pero sorpresivamente dos diarios de domingo, El Comercio y La República, salieron con la misma primera plana y otro rollo que olvidaba al prófugo. Y no, no eran concentrados.

La novedad esta en los ingresos del 2005 del entonces «movimiento» nacionalista. La fiscalía filtró otra vez, parte de un informe de la UIF, sobre una transferencia bancaria de un empresario venezolano. Ser venezolano es un demérito que explotó García bien el 2006, pero la xenofobia fiscal es novedad. Lo curioso es que Ollanta Humala y Nadine Heredia recién conocieron al autocrata Hugo Chavéz el 2 de enero del 2006. Lo recuerdo bien, porque lo critique y mucho.

Lamentablemente para la Fiscalía del Lavado de Activos  – y sobre el tema he escrito bastante – no hay  como  pueda imputársele delito a la madre de Nadine Heredia o a su amiga Rocío Calderón por recibir fondos de un empresario extranjero para el movimiento.  La Ley de Partidos Políticos, mientras no se reforme, no pide cuentas a movimientos. Sobre la materia, va lo siguiente, publicado en Diario Exitosa, también este año.

Financiamiento, otra vez.

A riesgo de ser una aguafiestas – y una aburrida columnista, porque de este tema ya he escrito varias veces – vuelvo a escribir lo que mis lectores frecuentes ya conocen. Hacer un escándalo por los fondos de la campaña del 2011 del partido de gobierno no tiene ninguna consecuencia jurídica. Es, desde todo punto de vista, una pérdida de tiempo.

¿Cuál es el problema real? Las reglas de financiamiento establecidas en la Ley de Partidos Políticos del año 2003, que requieren urgente reforma por ser ineficaces. Los tres órganos electorales han presentado el proyecto de ley correspondiente hace más de un año al Congreso y hasta ahora, nada de nada. Y no creo que lo aprueben. ¿Por qué? Porque esta situación anárquica en las finanzas conviene a todos los partidos.

Decir “que se va a investigar al nacionalismo en la Onpe” es salir del paso con una verdad de perogrullo. Todos los partidos políticos nacionales que participaron en la campaña presidencial del 2011 ya fueron investigados al detalle por la Gerencia de Fiscalización de Fondos Partidarios. Todos estaban en terribles faltas y todos recibieron la sanción prevista en la ley. Es decir, las resoluciones del 2012 (están en la web) aplicaron las únicas dos sanciones posibles: pérdida del financiamiento público, para todos el año 2013, y multas. ¿Qué significa eso? En la práctica, nada, porque el Estado nunca ha cumplido la ley entregando financiamiento público. Dos partidos (Perú Posible y Alianza para el Progreso) fueron sancionados con multas que, tengo la sospecha, nunca se pagaron porque los partidos no tienen patrimonio embargable.

¿Puede hacer algo más la Onpe para poner en evidencia a los partidos? No. Sólo las dos sanciones mencionadas. Y la vergüenza pública, claro. Durante el 2014 viaje a Chiclayo, Cusco y Arequipa – a invitación de la Onpe – a contar, con más detalle y sobre la base de la lectura de las resoluciones sobre la campaña nacional 2011, lo que aquí concluyo. ¿Y que encontré? Que en el interior del país las cosas son peores. Mucho peores. Los movimientos regionales no rinden malas cuentas, simplemente no las rinden. Y desaparecen luego de las elecciones.

Por eso, en estos días de titulares estridentes que piden sanciones imposibles, ¿no sería mejor pedir reformas posibles?

Tercera Parte:

Ahora si, ahora si, la chapan por lavado de activos. Esto sucedió durante el día domingo, mañana y tarde, y con gran algarabía de los conductores de TV abierta. Los hechos filtrados por la Fiscalía contra Nadine Heredia son:

a) La señora Humala gasta en frivolidades. Ha gastado 38,000 dólares en 18 meses en lujos. En promedio 2,100 dólares mensuales. Una cachetada a la pobreza.

b) La señora Humala no tiene tarjeta de crédito. (¿Será sujeto de crédito sin un sueldo?)

c) La señora Humala hace sus compras con la tarjeta de crédito que su amiga Rocío Calderón (testigo de matrimonio, años de amistad, etc.) sacó como adicional a la suya. La señora Calderón paga puntualmente sus cuentas con su plata. Eso llegó a decir en una llamada telefónica a Cuarto Poder en la que insistía en saber de que se le acusaba.

¿Descargo de las señoras en cuestión? Ninguno. Porque nunca han sido notificadas. ¿Acusación Fiscal por Lavado de Activos? No hay. ¿Recuerdo que Nadine Heredia me dijo que compraba por encargo a sus mas cercanas amigas? Si, lo recuerdo de esa conversación en febrero, hace meses.

Colofón:

Recuerdo haber preguntado a Nadine Heredia cual era el monto de la asignación de Palacio para vestuario, peluquería, maquillaje, joyas. cuando asistía a actos o viajes en representación del Estado. Recuerdo que me dijó que en su caso era cero. Que conseguía canjes para las fotos de revistas y en otros casos, sus amigas le compraban cosas.

Recuerdo, haberle dicho, «te van a revisar hasta los vestidos». Supongo que no me creyó. Hará bien en dar, otra vez mas, otra explicación.

Si me la vuelve a dar, se las cuento.

Lo que no me trago es que esta no es una campaña de descrédito aprista. Son expertos en hacerlas y esta se parece mucho a las anteriores.

Foto:

Portada del Libro de Javier Velásquez Quesquén. 622 páginas. En las primeras 100 reparte adjetivos con gusto. Las demás son, factura, por factura, los gastos de Palacio, e incluye hasta la peluquera de Eliane Karp. ¿Delito? Ninguno. ¿Mezquindad? Mucha. Nunca se hizo uno igual para el gobierno de Alan García. Hubiera sido una delicia.

Moraleja: Si eres Primera Dama, cárgale la cuenta al Estado. Lo máximo que va a suceder es que un congresista aprista te haga una campaña de destrestigio. Y eso, va a suceder de todos modos.

 

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