Rosa María Palacios

Un blog de política independiente

28 abril, 2015

La estrategia Cateriano

PRESENTACION DEL NUEVO GABINETE ENCABEZADO POR EL PRIMER MINISTRO, CESAR VILLANUEVA ANTE EL CONGRESO DE LA REPUBLICA

La exposición:

Debo confesar que esperaba otra cosa. Tengo la manía de coleccionar los discursos de 28 de julio y los de los Presidentes de Consejo de Ministros. Espera algo mas en la línea de lo escuchado antes: generalidades de buen gobierno, sectores a priorizar, una que otra oferta concreta. Pero el discurso de Cateriano se centró en obras realizadas y a realizar.

La larga lista de obras de infraestructura, servicios sociales, estrategias, planes, sector por sector, con logros alcanzados y metas por alcanzar, se parece mas al mensaje presidencial de 28 de julio. ¿Por qué optó Cateriano por este tipo de discurso? Porque es lo menos confrontacional que existe. Es decir, ¿Qué grupo político puede oponerse a que se aumente la pavimentación de carreteras nacionales? ¿Qué se invierta mas en construir colegios? ¿Qué se revalorice la carrera docente? o ¿qué se amplie la cobertura de pacientes con cancér? Nadie, pues. La lista no es objeto de debate y, por el contrario, convoca a una continuidad en políticas de Estado para el próximo gobierno. El 90% del discurso fue eso. Y eso, no es debatible. Es decir, Cateriano partió por acotar, cerrar, reducir los temas a debatir.

Las omisiones, por cierto, fueron las de los temas polémicos. Nada de la DINI. Nada de la relación con Chile (lo guardaron para el día siguiente aunque la señora Canciller adelantó que se estaba estudiando una adenda a la respuesta). Nada de corrupción con nombre propio, salvo el tema regional en donde no hay representación de los partidos nacionales. Ni López Meneses, ni Martín Belaunde, ni Gerald Oropeza, ni el financiamiento de partidos políticos (salvo una breve invocación a que sea el Congreso el que apruebe la reforma electoral), temas que han llenado páginas de páginas y horas de debate político. Sólo una breve – y conciliadora – referencia a los sucesos de Tía María, al final.

Tampoco dijó Cateriano lo que piensa de Alberto Fujimori o de Alan García o del caso Ecoteva. Porque el cargo será el cargo, pero el hombre es el hombre y sus convicciones no cambian.

En resumen, un discurso en son de concordia y paz. ¿Resultado? Investidura con 73 votos, una de las mas altas de este gobierno.

El pedido de facultades legislativas:

Pedro Cateriano es un magnifico  profesor de Derecho Constitucional. Ha dictado el curso por décadas en la Universidad de Lima. Tiene todos los títulos posibles y horas de estudio a cuestas como para no fallar en un asunto básico.

Si quería que se le otorguen facultades legislativas, tenía que presentar un proyecto de ley y hacer confianza de este. Es decir, pidió facultades cuatro veces en el discurso (materia de organización del Estado, materia económica, materia social y materia de seguridad) ¿Y no tenía listo el proyecto? ¿No se podía redactar – es facilísimo, no es mas que un artículo – durante el debate de los congresistas?

Es evidente que el Ministro ni falló, ni se olvidó, ni se confundió. Lo hizo a propósito. Es decir, conseguida la investidura y desde una posición mas solida, vendrán los pedidos de confianza, uno por uno o colectivamente, para legislar en una variedad inmensa de materias. Si uno sólo de esos pedidos no es concedido -porque Cateriano hará cuestión de confianza de ellos-  caerá su gabinete y el Presidente podrá cerrar el Congreso. Durante mayo veremos este duro pulseo entre el Ejecutivo y el Legislativo, en el que, es lo mas probable, Cateriano resulte vencedor y el Ejecutivo tendrá que producir legislación reformadora en masa como se hizo en 1991. Parece tarde para 15 meses de gobierno faltante pero esa es la propuesta.

Cateriano ha conseguido la investidura, sin hacer confianza de nada. Eso es muy raro en un político que cuando fue Ministro de Defensa hizo confianza de todo, jugándose el puesto ante el Congreso sin consultarle a nadie. Raro, cuando el runrún en todo Lima es que Ollanta Humala quería cerrar el Congreso por la vía constitucional.

La estrategia política del Primer Ministro recién se esta desplegando. Ha iniciado con un repliegue táctico, pacífico, para generar confianza. Pero no ha terminado. Vendrá pronto la ofensiva. Como dijo Alan García, «en política no se puede ser ingenuo». Y Cateriano es cualquier cosa, menos cándido.

Foto: Perú 21.

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